La orchilla es un liquen que crece en los grandes paredones de los riscos que caen al mar, en las zonas costeras de
La Aldea y
Artenara.
Su recolección, de sobra decir, que fué uno de los trabajos más peligrosos y laboriosos a los que se veian sometidos los pobres campesinos aldeanos del siglo XIX que, desesperados por mantener una familia en un ambiente pobre y arruinado, se colgaban de los cantiles, garrapateando por los verticales riscos y estrechos pasos y andenes, hasta llegar a los lugares más inaccesibles donde crece el susodicho liquen y asi tomar a la montaña unos cuantos kilos y poder venderlos posteriormente como tinte para tejidos.
Muchos de ellos no sobrevivieron a la dureza orográfica del terreno y se despeñaron, riscos abajo, hasta perderse para siempre en el mar infinito..
La historia de esta gente siempre me ha llamado poderosamente la atención y ha fascinado mi curiosidad.
En la actualidad, aún se ven algunos restos del sendero que desde el
Mirador del Balcón en el
Andén Verde, bajaba hasta la
Playa de Artenara (
Playa y Punta de Las Arenas), atravesando una franja vertiginosa de paredes verticales que caen al mar sobre los 400 y 500 metros de altura.
Como bien se dice por ahí, cuando hay hambre y penuria, el vértigo y el miedo a los abismos desaparece.
La otra ruta se hacia por los antiguamente llamados "
Riscos de La Orchilla", que no son sino las laderas de las
Montañas de Los Cedros,
Amurgar y
Los Picachos en el noroeste del
Macizo de Guguy.
Esta senda aún está conservada y es la que hizo una servidora hace unos 3 meses y de la que a continuación relataré la experiencia para los interesados en este tipo de caminatas.
Desde
Las Arenas, la única playa del municipio cumbrero de
Artenara y con ayuda de unos buenos prismáticos, se puede ver con facilidad algunos tramos del antaño llamado
Paso del Marinero, la terrible senda aérea que venía desde el
Mirador del Balcón y que atravesaba mediante un estrecho y complicado andén a diferentes niveles (los orchilleros avanzaban de perfil por estas veredas ya que de frente se hacia imposible y garrapateaban hasta los distintos niveles) situado a veces por encima de los 450 metros de altura sobre el nivel del mar.
Los restos de esta senda en la actualidad están en pésimo estado y en abandono absoluto, pues seria de locos intenta hacer este recorrido exponiendo la vida.
Muchos fueron los orchilleros que dejaron su vida en estos cantiles y se precipitaron al vacío mortalmente. Los cuerpos eran sepultados alli mismo, dada la complicada y adversa orografia del lugar.
Asimismo, desde el
Mirador del Balcón se puede ver el comienzo del
Paso del Marinero, un estrechito sendero resbaladizo que sale desde aqui y se pierde unos pocos metros más adelante en la infranqueable cornisa de precipicios marinos.
El Paso del Marinero recorria la fachada de los viejos
Acantilados del Carrizo, en el
Andén Verde y unia el actual
Mirador del Balcón con la
Punta de Las Arenas, atravesando, a modo de andén, paredes de 400 metros en la vertical sobre el mar.
También era utilizado para llegar a la desaparecida
Degollada de Las Conchas, un pequeño corte entre 2 escarpados riscos y que serpenteante descendia peligrosamente hasta la base de los acantilados, en la zona conocida como
Pan y Agua (Paniagua) lugar de abundante pesca y de traicioneras corrientes marinas.
Bien es sabido que la
Punta de La Aldea tiene un poderoso cruce de mareas que hacen que el mar siempre esté embravecido por aqui y el embate de las olas contra los cantiles sea terrible.
Hoy en dia aún quedan vestigios del sendero que utilizaban los antiguos orchilleros del siglo XIX y principios del XX, desde el pago aldeano de
Cuermeja, hasta llegar a los acantilados de la banda noroeste del
Macizo de Guguy, conocidos riscos entonces llamados "de la Orchilla" y situados enlos escarpes que desde la
Montaña de Los Cedros descienden hasta caer verticalmente al mar.
Se trata de una ruta más bien corta (poco más de 5 horas entre ida y vuelta por el mismo camino) y de dificultad media-alta, debido en parte al desuso del itinerario que ha ido desapareciendo progresivamente, aunque aún queden buenos tramos señalados por los pocos que vienen por estos accidentados parajes o por los especialistas del salto con garrote, que suelen atravesarlos más frecuentemente y con mucha más facilidad.
En las zonas donde el camino ha sucumbido a la acción del tiempo y se han desplomado en parte, habrá que sortearlas en pequeñas trepadas por laderas de tosca, que a pesar del fuerte desnivel que presentan por aqui los riscos, no tienen dificultad. Aún asi siempre hay que ir precavido y quien quiera hacerla se aconseja que la realice con alguien experto en estos lugares y que conozca el camino.
En caso contrario, no se deberia hacer.
------------------------KILÓMETROS: 7 - 9 Aprox.
DURACIÓN: 5 H.
ESTADO DEL SENDERO: Muy irregular (tramos colapsados y desaparecidos)
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Exigente
TIPO DE RUTA: Ida y Regreso por el mismo camino (puede hacerse también en circular por
Los Picachos y
Amurgar hasta la
Degollada de Peñón Bermejo)
TRAMOS AÉREOS: Si, algunos complicados
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Cuermeja (
La Aldea)
DIFICULTAD: Media - Alta
MUNICIPIO: Aldea de San Nicolás--------------------------La original "
Ruta de La Orchilla" que seguian estos antepasados aldeanos, recorría el sendero que detallaré a continuación hasta llegar a la cima del imponente cantil costero que vertiginoso se derrumba sobre el Atlántico, justo sobre la zona conocida como
Roque Colorado, un bonito saliente marino, a modo de minúsculo cabo, de color muy rojizo y fácil de ver, en parte y con muschisima precaución, desde lo alto del acantilado.
Este roque también es visible desde la pista de tierra que conduce desde la
Playa de La Aldea hasta la
Playa del Puertillo, asi como la altura a la que se encontraba el camino por los repechos.
A partir de aqui, los orchilleros se jugaban la vida, pues tenian que atravesar el macizo por la costa avanzando por peligrosísimos andenes colgados de las verticales paredes y sobre los 500 metros sobre el mar.
Quienes podian contarlo, llegaban asi a la otra vertiente de
Guguy, a los
Riscos de Vallermoso,donde procedian a "limpiar" las laderas de orchillas para su posterior utilización como tintura para prendas.
El camino de vuelta lo hacian generalmente por el interior, sorteando barranquillos profundos y de muy acusadas pendientes, o utilizando la ruta "más corta", atravesando nuevamente los andenes y exponiéndose asi a caer al mar en un paso mal dado o una ráfaga fuerte de viento que pudiera desestabilizar el tránsito.
Fueron varios los que perecieron durante la travesia por estos pétreos caminos aéreos por los costados de estos precipicios.
Cuermeja o
Cormeja, es uno de los múltiples y bonitos barrios aldeanos situados al pié de los riscos que desde
Los Cedros bajan hasta
Amurgar, pasan por
Los Picachos y se vierten al mar.
Es normalmente el punto de inicio para los que realizan la ruta de
Guguy por
La Aldea, sobre elcolegio del mismo nombre y también para el itinerario de la "
Ruta de Los Orchilleros", en sentido opuesto; mientras que en la primera el sendero conduce al interior del macizo, la segunda enlaza directamente con los altos acantilados del litoral.
Junto al pago de
Cuermeja, al sur-sureste, baja un pequeño barranquillo del mismo nombre que proviene desde las faldas occidentales de la
Montaña de Los Cedros y el cual habrá que cruzar (el sendero solo es visible en algunos tramos, vegetación crecida y terreno algo resbaladizo) hasta llegar a su otra vertiente y alcanzar una pequeña loma la cual se asecenderá moderadamente, a través de multitud de cuevas, hasta llegar a la base de las laderas que se precipitan desde
Los Picachos y
Amurgar y antaño conocidas como "
Riscos de la Orchilla".
Hay unas sensacionales vistas ya desde aqui del barrio de
Cuermeja y sus colindantes;
Los Espinos hacia el interior y
El Albercón más hacia la costa.
Comienza ahora la subida a través del
Lomo de Los Orchilleros, un prominente risco que cae directamente desde la
Montaña de Los Picachos, de acusado desnivel y cuyo sendero, en parte, se ha descorrido por el abandono; serpenteante en su tramo bajo, habrá que trepar, a medida que se cobra altura, un par de trechos y llegar asi a la zona alta del lomo, con vistas hacia
La Aldea.
El camino que recorre el
Lomo de Los Orchilleros es altamente aéreo, sobre todo en la cabecera del
Barranquillo de Las Gambuesillas, sobre
La Marciega. El desnivel es tal, que la sensación de vacío es muy perceptible al oido (
Degollada del Tímpano).
La sensación de vacio que produce caminar por aqui puede dar origen a pequeñas crisis de vértigo a personas sensibles a esto, por lo que se advierte de este inconveniente a los que padecen de esta desafortunada circunstancia.
Aún asi, el camino no entraña peligro siempre y cuando no se salga de la zona más pateada (que la verdad es escasa) y menos escarpada.
Siguiendo ahora un estrecho senderillo más o menos trazado, se llega en 10 minutos a la
Degollada de Las Gambuesillas, sobre los riscos del mismo nombre y en la cabecera del
Barranquillo de Las Gambuesillas, que desemboca próximo a la
Playa de La Aldea, en
La Marciega.
Este barranco es muy peculiar, pues aunque tenga una muy corta distancia desde su nacimiento hasta su final, el desnivel de sus laderas es tan acusado que cobra altura muy rápidamente pasando desde los 0 metros a nivel del mar a los casi 400 en poco menos de un kilómetro de longitud.
Desde la
Degollada de Las Gambuesillas hay una panorámica de la zona litoral de
La Aldea y desu famosa Punta, perspectiva única no visible desde otro enclave.
Sobre nosotros está
Los Picachos que conecta con
Amurgar (no visible desde aqui) y hacia el este la
Montaña de Los Cedros con su peculiar franja de colores ocres y bermejos. Las barranqueras que caen desde su cima por esta banda son muy abruptas y "fisuran" los laderones que "sostienen" a
Los Cedros; cuando no les dá la luz solar, aparecen como oscuros y finos cortados que embellecen, como pinceladas, aún más la ya de por si espectacular panorámica.
Un andén visible sale ahora hacia el oeste de la degollada y bordea la cara oeste de
Los Picachos dejando bajo nosotros el imponente abismo hacia el
Barranco y Riscos de Las Gambuesillas.
El andén nos conduce directamente hasta la cima del acantilado costero por encima justamente del
Roque Colorado, en la llamada
Degollada del Tímpano; la fuerte sensación de vacio y la carencia absoluta de sonido alguno, sobre este lugar situado a unos 500 metros sobre el mar, hace que se "agudicen" de manera exagerada los tímpanos, por lo que esta degollada recibe este peculiar nombre.
La sensación puede ser algo desagradable pero se puede solucionar, en parte, taponándose uno los oidos con un trocito de papel o algodón, por ejemplo.
La perspectiva es maravillosa desde aqui de toda la franja costera y cresteria del macizo que linda con
La Aldea, al norte y con Los
Caideros de Amurgar al sur. Entre ellos quedan los
Riscos de Vallermoso, el destino de los desafortunados orchilleros.
Desde la
Degollada del Tímpano cae una espectacular barranquera empinada hacia el mar, la cual, hasta llegar a un cierto punto donde el macizo se corta en vertical y hace que desemboque en el aire, era utilizada por los orchilleros para llegar a los andenes, situados a la izquierda de la degollada y en diferentes niveles de altitud.
El más próximo y a mayor altura (unos 500 metros) se denominaba
Andén Blanco por el aspecto blanquecino que presentaba su tierra. También conocido como
Andén de Barriga, pues posiblemente esta gente tenia que atravesarlo agachada o reptando boca abajo en su inicio. Los andenes inferiores, se encuentran a unos 300 y 200 metros de altura sobre el mar respectiva y aproximadamente. Posiblemente su trazado haya desaparecido también por la constante erosión.
Ninguno de los 3 andenes es visible desde la
Degollada del Tímpano, a no ser que se avance hacia adelante, cosa que desaconsejaria totalmente por su altísima peligrosidad. Sin embargo, desde lapista de tierra desde
Playa de La Aldea hasta
El Puertillo, con ayuda de prismáticos si pueden verse y aparecen como bandas blanquecinas horizontales en contraste con el color negruzco y rojizo del acantilado.
Hasta aqui llega la "
Ruta de La Ochilla" actual.
Aunque el tránsito por donde circulaban los orchilleros hacia la vertiente de
Vallermoso ya no existe y aunque existiera no creo que hubiera alguien que intentara atravesarlos (seria de locos hacerlo, sinceramente..), se puede enlazar con el camino (en mal estado) que viene desde la cima de
Los Picachos, conecta con
Amurgar y llega a la
Degollada de Peñón Bermejo.
La vuelta se realiza por el mismo lugar y en menos de 2 horas de duración aproximada se llega nuevamente a
Cuermeja.
VARIANTELa ruta alternativa es:
Cuermeja - Barranquillo y Cañada de Vallermoso - Degollada de PeñónBermejo - Amurgar - Degollada de Vallermoso - Los Picachos - Degollada del Tímpano (alto del acantilado sobre el
Roque Colorado).
Es un itinerario más largo que el que usaban antaño los orchilleros, pero mucho más pateado y se aconseja realizarlo tempranito para que no les dé la noche en el regreso.
La dificultad es de Alta a Muy Alta y con tramos vertiginosos.
-----------------------KILÓMETROS: 8 - 10 Aprox.
DURACIÓN: 7 - 9 H.
ESTADO DEL SENDERO: Hasta la
Degollada de Peñón Bermejo bueno. De Aqui a
Los Picachos muy irregular.
RESISTENCIA PARA INICIADOS: Media - Alta
RESISTENCIA PARA PRINCIPIANTES: Muy Exigente
TIPO DE RUTA: Ida y Regreso por el mismo camino
TRAMOS AÉREOS: Si y muy complicados
COMIENZO Y FINALIZACIÓN: Cuermeja (
La Aldea)
-----------------------Amurgar, con sus casi 800 metros de altura, constituye una de las montañas de
Guguy más próxima a la costa, junto con la de
Los Picachos.
Al igual que
Montaña de Los Hogarzos y
Los Cedros, tiene la cima aplanada, aunque con una ligera inclinación más acusada que las 2 anteriores.
La subida en si no entraña tanta dificultad como las rutas a
Los Hogarzos o
Los Cedros (hay un par depasos donde hay que trepar y el está mal marcado), aunque hay que tener mucha precaución en este tipo de pateos, ya que el terreno es sumamente resbaladizo y existe, casi siempre, fuertes rachas de viento por la zona.
Los Picachos tiene la cima en punta y no existe ningún camino definido que conduzca a ella. Si se quisiera llegar (hay gente que lo ha hecho) se debe tener mucha experiencia en este tipo de senderos.
Para bordearla si hay rastros de una senda que utilizan los miembros del salto del garrote.
En
Cuermeja parte el camino de los que van a
Guguy desde
La Aldea. Se sigue el sendero bien trazado hasta llegar al camino de herradura que sube por el
Barranco de Cuermeja y
Vallermoso, pasa por la base de una de las laderas de
Los Cedros y llega en casi 1:30 horas a la angosta
Cañada deVallermoso, donde en unos 10 - 12 minutos se sube y se toma el camino - andén de la derecha, que enfila directamente a la bonita
Degollada de Peñón Bermejo, donde casualmente se podrá ver en sus riscos, algunas colonias de orchilla.
Desde aqui, mirando al oeste (al mar) se vé una imponente cresta que baja desde la cumbre de
Montaña de Los Cedros hasta desembocar en los altos acantilados de la costa. Hay que tomar un camino no muy visible y estrechito, que parte desde la
Degollada de Peñón Bermejo en dirección oeste y que recorre la cresta casi por su cima, lateralmente a una de las laderas del
Barranco de Peñón Bermejo, que queda a unos 400 metros por debajo de nuestros pies. El camino que sigue a la izquierda, conduce a la
Degollada de Guguy Chico.
El sendero es bastante aéreo y puede dar vértigo, las caidas a ambos lados son de fuerte pendiente, por lo que mucha precaución en este tramo. Aún asi, con la debida precaución, comenzamos este vertiginoso trayecto a través de material volcánico solidificado que dá apariencia de agujeros cavernosos al camino.
Llega a ser bastante imponente, pero a la vez muy bonito, pues hay varios puntos en los que se puede ver el
Barranco de Peñón Bermejo en toda su longitud.
La parte final de la cresta discurre entre grandes socavones y cuevas que hay que ir sorteando para llegar a la falda norte de
Amurgar (desde aqui parece una gigantesca chimenea), donde se procede a su ascenso hasta llegar a su cima en unos 50 minutos más (la cumbre es vértice geodésico, por lo que tiene su respectivo mojón blanco y cuadrado).
La mayor parte del terreno en esta zona está formado de magma y coladas con escasisima vegetación, de una belleza inalterable en millones de años. A nuestra espalda quedan
Los Cedros.
Las vistas desde
Amurgar son grandiosas: mirando al mar, a nuestra derecha se vé una porción del
Valle de La Aldea, los riscos de
Vallermoso y
Las Gambuesillas y la vecina
Montaña de Los Picachos (o
Los Verichuelos); a la izquierda se ven los impresionantes
Caideros de Amurgar, que caen directamente al mar desde una altura de unos 500 metros.
Curiosamente, los Caideros son de un color negruzco, a diferencia del resto de la zona que presenta su caracteristico tono rojo bermejo y caen en grandes lajas al mar, de ahí su poderosa verticalidad.
Desde sus cimas, parten angostas barranqueras que caen muy empinadas hacia un profundo y pequeño barranco que tiene toda la pinta de ser bastante inaccesible.
Sin duda, estos riscos, en épocas de lluvias, tienen que tener unos saltos de agua verdaderamente sensacionales.. Parte del
Barranco de Peñón Bermejo, las lomas que lo separan de
Guguy Chico y en la distancia parte de la cima de
Los Hogarzos, ponen fin a esta estupenda panorámica.
Justamente por debajo, queda el
Lomo de Los Orchilleros, el camino original que hacia esta gente.
Se sigue ahora el sendero mal trazado por la cresta que une
Amurgar a
Los Picachos. Dá bastante vértigo también el recorrido por aqui, que se hace por el margen izquierdo de la loma, sorteando enormes socavones y chimeneas volcánicas de una belleza irresistible.
En 30 minutos se llega a la falda sur de
Los Picachos pasando previamente una pequeña degollada (la de
Vallermoso) y se gira a la izquierda, hasta llegar a unos andenes muy aéreos (debajo queda el abismo hacia Los
Riscos de Las Gambuesillas) que conducen (con mucha precaución) a la
Degollada del Tímpano, en el cantil situado sobre el
Roque Colorado.
Los escarpados riscos que se precipitan al mar están surcados de pequeños e inaccesibles andenes que eran usados por los orchilleros para recoger el liquen que crece en sus paredes y del cual pudimos ver algunos ejemplares pegados a las rocas. La compleja y escarpadisima orografia de esta parte del macizo, asi como la presencia de cuevas y formaciones magmáticas, revela que fué una de las primeras zonas que se enfrió durante su formación.
Los diferentes tonos de colores que presentan las laderas de los acantilados son preciosos, predominando el rojo intenso y el ocre.
El sonido del mar que rompe en la base de los precipicios es impresionante. Dá la sensación de ser un sonido hueco, debido probablemente a la existencia de cuevas submarinas y bufaderos, dado la naturaleza rocosa de la zona.
Aunque no pierde dificultad, es una buena alternativa hacer la circular y volver hasta
Cuermeja por la original
Ruta de La Orchilla, aunque en este caso, siendo la primera vez, se aconseja regresar por el mismo camino.
Abstenerse todos los aprensivos a las alturas o que no estén acostumbrados a transitar por lugares muy escarpados.
Impresionante.